El primer crucero de lujo mexicano zarpa en unas semanas

El primer crucero de lujo mexicano zarpa en unas semanas

Vidanta Elegant zarpará en el primer trimestre de 2020, y pese a que la compañía había planeado que el barco elevaría anclas en el otoño de 2019, la salida del primer crucero mexicano de lujo se pospuso hasta dentro de unas semanas debido a la incorporación de un nuevo equipo de Rockwell Group para ultimar detalles de diseño.

Los trabajos están enfocados en proyectar la vanguardia y elementos de hospitalidad característicos de las propiedades de Grupo Vidanta. En este sentido, cabe mencionar que Rockwell Group con sede en Nueva York intervino la renovación de Vidanta Los Cabos.

Grupo Vidanta, el mayor desarrollador de resorts de México, se expande a alta mar con Vidanta Cruises, la primera línea mexicana de cruceros de lujo, que convierte al Grupo en el primer desarrollador que opera tanto en tierra como en mar mediante Vidanta Elegant, de 153 metros de largo, según anunció en una nota remitida a REPORTUR.mx.

El barco, el primero de la flota de Vidanta Cruises, está compuesto por 149 camarotes y suites, con una proporción de un miembro de la tripulación por cada pasajero, a diferencia del estándar que es de uno a cinco, así como seis cubiertas públicas y restaurantes de diferentes especialidades, 11 bares y un piscina en la cubierta superior.

“Vidanta se enorgullece en presentar un revolucionario enfoque de cruceros de lujo”, señaló Iván Chávez, vicepresidente ejecutivo de Grupo Vidanta. “En 45 años hemos construido un legado cimentado en extraordinarios y personalizados servicios en nuestros complejos vacacionales y ahora lo estamos expandiendo en alta mar con nuestra perspectiva única y dando acceso a joyas escondidas de nuestras costas para crear las más increíbles experiencias vacacionales y culturales, que ningún otro crucero puede brindar.”

Los itinerarios de viaje de Vidanta Elegant están por finalizarse. Vidanta Cruises también ofrecerá que con solo un check-in, los viajeros podrán dividir su viaje entre Vidanta Nuevo Vallarta y Vidanta Elegant. El grupo impulsado por Daniel Chávez, que es uno de los 8 asesores económicos del presidente Andrés Manuel López Obrador, se suma a Bluebay con esta estrategia de hotelera de resorts que también ofrece cruceros.

Jamal Satli Iglesias, presidente de la hotelera BlueBay Hotels, presentaba hace un año en Dubai el BlueBay Red Sea Cruise, el primer crucero de la española y con el que amplía su oferta turística, que visitará enclaves históricos del Mar Rojo, que incluirá ciudades de acceso exclusivo en la zona, como La Meca y Medina, según reveló el líder mundial preferente.com 

Gigantes internacionales, cadenas medianas, y proyectos más novedosos están coincidiendo con sus actuaciones en revolucionar el concepto clásico de pernoctar en un hotel, para llevar el negocio del alojamiento más allá del tradicional establecimiento, y ubicarlo también en apartamentos, cruceros y hasta aviones –como Four Seasons–, tras el cambio de paradigma que ha supuesto la vertiginosa irrupción de Airbnb.

Marriott se alió con Hostmaker para entrar en el ‘home-sharing’, después de que Accor comprase OnefineStay, mientras que junto a los gigantes internacionales, en España cadenas como Room Mate con Be Mate; Hotusa con WaytoStay; Intur con su nuevo producto en Sevilla; Sidorme o Som Hotels con su pretensión muestran que el camino abierto de hotelera que también oferta apartamento parece ser una apuesta con recorrido, como había revelado la revista Preferente en su portada de noviembre de 2017.

Pero otro vuelco en el sentido clásico del negocio de una cadena hotelera se está viviendo también con la irrupción en los cruceros como el revelado por preferente.com de BlueBay, que se suma a otros como el de los mexicanos de Original Resorts –enfocado a solo adultos–; como el de los de Axel –enfocado a los gays–; o como el también reciente de Ritz-Carlton –enfocado en el lujo–, mientras Tui también ha puesto el foco en crecer en este nicho junto en el de la hotelería. 

Todo ello aparece como fruto de la irrupción de nuevos productos alojativos como el impulsado por Airbnb de la vivienda habitual, y también como fruto de una nueva mentalidad del cliente, más proclive a la segmentación y más sensible al valor añadido y la diferenciación, con la entrada de nuevos mercados como el asiático o los millenialls, mientras la pujanza de las OTAs ha supuesto una amenaza para los márgenes.

Ante ello, los grupos hoteleros de todos los tamaños están reaccionando con más marcas y más especialización, pero también con una reinvención sin antecedentes de su estrategia y del paradigma de su negocio, mientras a su vez buscan hacerse con parte del pastel de los ‘tours’ y experiencias, para aumentar la rentabilidad y poder ofrecer productos exclusivos y cada vez más alejados del estándar.

Hasta hace poco, la estrategia de las cadenas hotelera había dado un paso más al segmentar su producto con distintas enseñas según el tipo de cliente, de producto o de localización, pero esta nueva hornada de revolucionarias decisiones está suponiendo una nueva e inédita fase en un negocio que no deja de crecer pese a los múltiples desafíos que ha traído internet en forma del riesgo de dependencia de Booking, de un competidor como Airbnb, o de un juez reconocidamente parcial como Tripadvisor.